viernes, 27 de febrero de 2009
Alexia, Judit y Elena
con destinos diferentes
su amor no podrá hacerse realidad.
De reinos
separados,
perdidos.
La muralla romperán
para, que por fin
juntos puedan estar.
Un amor con riesgo
y con peligro.
Dos mariposas que
surcan el cielo,
surcan el mar.
Para romper
las barreras
que su amor separará.
domingo, 15 de febrero de 2009
Un poema de amor, por Paula Pardavila de 6º B
San Valentín, unha boa ocasión para escribir

Poema con odio, por Daniel Vila de 6º B
falareiche mal.
Se non me das a mortadela
dareille a túa bici a ela.
Se non me das o balón
odiareiche un montón.
Se non me das o gorro
encerrareiche no horreo.
Algúns alumnos de 6º B descríbense a si mesmos

Soy de mediana estatura y peso 33 kilos. Mi pelo es rubio, liso y fino; tengo unos ojos grandes de color miel con las pestañas largas y abundantes, mis cejas son estrechas y alargadas ; mi cara es redondita, la nariz es pequeña; mi piel es suave el tono de tez es sonrosado, los labios son estrechos y finos. Tengo las orejas pequeñas y finas.
Tengo unos brazos delgados, mis manos son pequeñas, tengo unos dedos alargados y unas uñas finas y estrechas, mi cintura es normal; mis pies son pequeños y estrechos.
Tengo un carácter alegre. Soy muy tímida y nerviosa, cariñosa, muy sensible y habladora.
Me encanta bailar, el teatro, las actividades deportivas y la lectura.
Paula
Me llamo Andrea Candal Gestal y estudio en 6º de primaria, en el colegio Wencsesleo Fernández Flórez el cual me encanta. Tengo 10 años. Tengo la cara redondita y también los mofletes gorditos. El pelo negro y rizo. Los labios rojitos un poquito rosas. Soy alta y fuerte. Mis ojos son marrones muy oscuros y las pestañas largas, me gustan mucho mis ojos. Tengo la nariz normalita. Soy divertida, alegre, cotilla, y también tengo "mala leche". Es muy fácil que me saquen de ``egipcio´´. En el colegio me gusta aprender y soy estudiosa. Tengo voluntad y pienso usarla como hasta ahora ya que quiero sacar buenas notas.
Andrea
Hola soy Alberto. Estudio en el Wenceslao Fernández Flórez . Tengo 11 años. No soy tan guapo, un poco bajo y delgado. Tengo la cara alegre. Tengo el cabello castaño con rubio , liso. Los ojos pequeños y marrones. La boca pequeña y la narizz también. Sólo tengo una cicatriz. Tengo la manía de apartar el pelo de la cara. Tengo las manos pequeñas y los dedos delgados.
Alberto
jueves, 4 de diciembre de 2008
Descricións humorísticas de animais, por alumnos de 6º B

Esta gran bola de pelo es muy cariñosa, pero con unas garras con las que podría picar la cebolla. Es muy educado ya que cuando tiene que ``relajarse´´, lo hace en una cajita de arena. Los gatos son muy independientes, como Einstein, estudiaba independientemente de lo que le dijeran los profesores.
Lo mejor para el gato es comprarle un arañador, para después no decirse uno a sí mismo cuando el gato te ralla el parqué:
``Ojalá no comprara un gato´´ o ``Maldito gato te voy a cortar las uñas´´.
``Ojalá no hubiera nacido´´ o ``tengo que fugarme´´ , aunque después se tenga que bañar.
El gato, un gran felino, de siete vidas. Es decir, que le puedes tirar seis veces por un balcón.
Carmen

Roi
Anahir
Os alumnos de 6º B fálannos dos seus avós

Visita a mi abuela, por Ana Isabel
Cuando vamos mi familia y yo, mi abuela se pone feliz, porque tiene visita. Después de comer me lleva a ver los pollitos. Más tarde damos un paseo por las casas cercanas a la suya y luego tomamos un café.
Sobre las 5:30 vienen mis primos..., que cenan con nosotros antes de irnos.
Mi abuelo, por Paula
Mi abuelo, el mejor... por Anahir
Mi abuelo fantástico y yo, por Carmen
Siempre que voy a mi aldea, que se llama Baldayo, veo a mi abuelo trabajando, o sentado delante de la casa comiendo una manzana, tomando el sol.
Cuando bajo del coche le doy un buen abrazo y un beso. Después de comer siempre visitamos a los conejos y les damos de comer. Un poco más tarde, cuando terminamos de jugar a las cartas, vamos al jardín y le digo que hagamos un ramo de flores para la abuela. Sobre las ocho vamos a la huerta y cogemos unos tomates, algunas zanahorias, etc.
Cuando llega la noche vamos a cenar la mejor sopa del mundo, la que prepara mi abuela. Ya llega el momento, tengo que despedirme y volver a casa.
Mi abuelo, por Daniel Vila
Mi abuelo se llama Aquilino, aunque mi abuela le llama Quili. Es jubilado pero fue músico. Tiene 70 años. Su estatura es 1,55 y de peso es un poco gordo. Es calvo. Sus ojos son negros. Tiene la nariz recta. Tiene una cicatriz porque lo acaban de operar. Sus aficiones son tocar la armónica e ir a verme jugar al fútbol. Mi abuelo es divertido, aventurero y generoso.
miércoles, 26 de marzo de 2008
Un poema de Sara, 5º B
con Sara en la sala,
tirando por la ventana
la ensalada.
La ensalada gritaba:
¡Que no estoy salada!
¡Tenéis mucha cara!
martes, 25 de marzo de 2008
Un relato científico, por Anahir de 5º B
El profesor nos fue llamando por orden y nos preguntó que íbamos a hacer. Yo le dije que iba a hacer un experimento con dos ratones. Cuando le tocó el turno a mi primo le dijo que iba a crear un invento. El profesor se quedó con la boca abierta porque pensaba que nadie sería capaz de intentar hacer un invento. A los pocos minutos “¡RING, RING!” la sirena para irnos a casa. El profesor nos dijo:
-Que paséis una buena tarde.
-Igualmente- le contestamos nosotros, y a continuación nos fuimos.
Ya en casa, mi primo empezó a hacer su invento y yo mi experimento. A él le iba bien la cosa, pero esque a mí, dios, no había manera de coger dos ratones de los cinco que había correteando por el desván, y claro, yo los necesitaba para el experimento. Al final los di cogido. Cuando regresé del desván mi primo iba muy adelantado. Su invento ya parecía otra cosa. Yo le pregunté:
-Benjamín, ¿Cómo se va a llamar tu invento?
-No sé, a lo mejor pararrayos, lo que pasa es que cuando termine tengo que probarlo para ver si me sirve- me contestó él.
A la semana siguiente llegamos al instituto. Allí estaba Thomas Edison, presumiendo de que su invento iba a ser el mejor. Mi primo pasó por delante de él y le dijo:
-Bueno, ya veo que crees que vas a ser el mejor.
-Claro, ¿o que te habías pensado, que ibas a ser tú el mejor?- respondió él.
-Pues sí, porque mi invento sirve para toda la gente y el tuyo solo para los ricos.
Thomas no dijo nada más y se fue muy enfadado.
Al llegar a clase, el profesor vio el invento de Thomas y el de mi primo y dijo:
-Bueno Thomas, esta vez tu invento no te va a subir mucho la nota, en cambio el de Benjamín si se la va a subir bastante.
Mi primo se alegró y dijo:
-Pues a un no sé si funciona. Venid conmigo fuera y vemos si va.
Salimos todos afuera, había tormenta, un rayo venía hacia nosotros, pero el inventó de Benjamín lo paró. Acto seguido mi primo anunció:
-Sí, funciona.
-¿Cómo se llama y para qué sirve?- preguntaron todos.
-Se llama pararrayos y sirve para atraer a un rayo y canalizar la descarga eléctrica hacia tierra.
-¡Guau, cómo mola!- dijeron todos.
Y ahí empezó la carrera de Benjamín Franklin, mi primo.
FIN
Un San Valentín terrorífico, por Anahir de 5º B
Para el día de San Valentín, Alberto tenía preparado algo especial: llevaría a su novia al cine, después a cenar y a continuación a una discoteca privada que había en Santa Cristina. Alberto fue a buscar a Sheila. Al llegar le dio un beso, le tapó los ojos con una venda y le ayudó a subir al coche. Cuando iban de camino al cine, Sheila le preguntó:
-¿A dónde me llevas?
-No te lo puedo decir, es una sorpresa- le contestó Alberto, con voz suave.
A los pocos minutos llegaron al cine. Alberto le quitó la venda a Sheila. Sheila se asombró. Entraron en la sala. Se sentaron. Alberto había escogido una película romántica. Cuando acabó, salieron de la sala y se montaron en el coche. Iban en dirección al restaurante. Cuando acabaron de cenar, volvieron a subir al coche. En ese momento, al encenderlo, Sheila se dio cuenta de que quedaba poca gasolina. Entonces le dijo a Alberto:
-Cariño, queda muy poca gasolina.
-Ya lo sé, pero seguro que nos llega para ir a la discoteca y para volver- le afirmó Alberto con voz tranquila.
Se pusieron en marcha, pero a los pocos kilómetros pasó lo que temía Sheila, ¡se habían quedado sin gasolina!
Sheila miró con cara de enfado a Alberto y acto seguido exclamó:
-¡Ves, te lo dije. Tendrías que haber echado gasolina, pero como no me hiciste caso…!
-Lo siento, pensé que llegaría- dijo Alberto bajando la mirada.
-Bueno, pues ahora, vas a ir a buscar gasolina por no haberme hecho caso- le ordenó Sheila muy, muy enfadada.
-De acuerdo.
Alberto salió del coche. Sheila, mientras que esperaba a que volviese su novio, se puso a leer una revista que había comprado el día anterior. Cuando iba a empezar a leer la segunda página, volvió a la primera. En ella ponía que un loco asesino se había escapado de un manicomio y que andaba merodeando por la zona de Santa Cristina, ¡justo donde estaban ellos! Sheila estaba muy nerviosa. Unos minutos después de leer eso, <<¡¡PUM, PUM, PUM!!>> ¡Alguien estaba golpeando el techo del coche con algo redondo! Sheila dio un grito muy largo y a continuación miró por la ventana. El que estaba golpeando el techo era… ¡el loco asesino que se había escapado del manicomio! ¡Y en sus manos llevaba la cabeza de Alberto! ¡Le había cortado la cabeza! En esos momentos, Sheila salió del coche y empezó a correr, sin parar de gritar. Llegó a un bar y allí pidió ayuda.
Este acontecimiento hizo que Sheila se quedase traumatizada para toda la vida, por lo que la metieron en un centro especial. Allí tuvo la ayuda de muchos médicos.
FIN
Un poema de Ana Isabel, 5º B
una era Laura,
que estaba en la sala
y otra era Marta,
que estaba la cama,
las dos cansadas,
las dos sentadas.
Un poema de Cristina, alumna de 5º B
y a Jaime se le ocurrió un chiste,
no era ningún chisme
era el cuento que oiste.
Hablaba de un lago que existe
donde los pájaros comen alpiste,
dos niños juegan al despiste
y nadie está triste.
miércoles, 19 de marzo de 2008
"La casa encantada", por Paula Pardavila de 5º B
Cuando llegaron al pueblo la gente empezó a murmurar:
-Se va a venir abajo, de lo arruinada que está.
La casa estaba abandonada y tenía un maleficio, según la gente del pueblo. María y José, que así se llamaban los padres de Ana y David, empezaron a escuchar rumores, y tenían miedo por sus hijos.
Cuando ya estaban viviendo en la casa empezaron a suceder cosas raras...
Un buen día David se levantó y el suelo se hundió, se cayó al otro piso, y se hizo una gran herida.
David empezó a llorar y tenía miedo, por lo que le estaba pasando.
-David no tengas miedo -le dijo Ana -arreglaremos la casa cuando tengamos más dinero.
Por las noches, desde que estaban en el pueblo sucedía lo mismo, no paraban de oír ruídos de pisadas y carreras.
Una noche, por fin, se armaron de valor y se atrevieron a salir de la casa descubriendo con gran asombro el misterio de los ruídos: los habitantes del pueblo, se habian transformado en muertos vivientes por culpa de los gases venenosos de la fábrica; todos se dirigían al cementerio, que estaba próximo a la casa, para pasar la noche. A la mañana siguiente los vecinos estaban extrañados por la ausencia de los nuevos vecinos; habían desaparecido sin dejar ningún rastro, se habían esfumado como si se los hubiera tragado la tierra.
Se fueron a vivir a otro pueblo...
-Ahora esto sí que es vida -dijo David.
-Tenemos muchos amigos ¿verdad, hermano? -interrogó Ana.
-Si -respondió él.
-José, ahora sí es verdad que los niños están contentos -dijo su mujer.
Ellos creían que iban a ser felices, pero la maldición los perseguía. El maleficio estaba echado.
viernes, 14 de marzo de 2008
Unha lembranza, por Auria Torres de 5º B
Era unha fea mañá de inverno, gris e chuviosa. Eu dirixíame ao colexio. Esta vez non chegaba tarde, pero...¡ Mecachis enl a mar¡ Había un accidente xusto no semáforo de antes do colexio. Estaban os bombeiros e a ambulancia e había moita xente. Os bombeiros ían rescatar as persoas en perigo...
-Tinininini... -tocou o espertador e oiuse...
-¡Auria, chegamos tarde!
¡Tiña que ser un sono! Nunca chego ben á fila.


